Los usos múltiples del agua son un concepto asociado al acceso al agua por parte de las familias campesinas de las zonas rurales tanto para sus actividades humanas como productivas de subsistencia desde sistemas de abastecimiento domésticos. Esta tendencia implica que los sistemas incluyan en sus dotaciones de agua la cantidad suficiente para que la gente realice las actividades productivas de las cuales dependen sus ingresos, siempre y cuando sean de subsistencia, para lo cual se consideran diversos tipos de fuentes de agua (superficial, subterránea, lluvia, agua residual tratada, etc.) y la conservación del agua dentro del ciclo antrópico la mayor cantidad de tiempo y usos posibles.
Los lineamientos están estructurados en principios, objetivos y líneas estratégicas. Los principios se basan en la seguridad y soberanía alimentaria, en los usos del agua en la zona rural, en la gestión de servicios de usos múltiples del agua, en el acceso equitativo, la innovación, el fortalecimiento rural y la productividad social justa. Estos principios se concentran en cuatro objetivos fundamentales: definir la magnitud de las actividades, delimitar las fuentes de agua y los sistemas de abastecimiento, promover la renovación institucional y fortalecer el manejo de los sistemas. El primer objetivo tiene como líneas estratégicas la definición de la cantidad de animales y el área de siembra, el segundo se compone de las líneas que buscan establecer la cantidad y calidad del agua disponible, en el complemento de fuentes, en la planificación de sistemas multipropósito y en la sostenibilidad ambiental. El tercero busca normatividad diferenciada, la articulación de actores, el fortalecimiento de capacidades y de la cultura campesina. Finalmente, el cuarto objetivo se alinea en organizaciones competentes, asistencia técnica productiva, tarifas equitativas y operación y mantenimiento de los sistemas de usos múltiples. La aplicación de los lineamientos de política propuestos implica cambios sustanciales en la normatividad del país, ya que es indispensable voluntad política, inversión de recursos y adaptación por parte de los actores. Una vez logrado esto, se requiere capacitación tanto para profesionales como para comunidades, renovación en las instituciones para lograr trabajo articulado y adaptaciones técnicas de los sistemas, principalmente. Una vez realizados los cambios, se pueden obtener beneficios tan importantes como la reducción de la pobreza, avances hacia la paz, seguridad y soberanía alimentaria, progresos en la equidad, mitigación del cambio climático, bienestar social, entre otros factores determinantes para alcanzar los objetivos constitucionales.
Esta investigación presenta una metodología de evaluación de los lineamientos de política pública usando lógica difusa, lo cual permite determinar el estado de los sistemas de abastecimiento (incluyendo el entorno institucional y organizacional que los acompaña) antes, durante y después de aplicar los lineamientos. Esta metodología consta de cuatro índices, cada uno enfocado de los objetivos de los lineamientos, con sus respectivas reglas de decisión y recomendaciones de las acciones a llevar a cabo de acuerdo con los resultados obtenidos. La caracterización de las actividades de usos múltiples, los lineamientos de política pública orientados a las actividades productivas de subsistencia y la metodología de evaluación de política pública componen esta investigación, que además se enmarca en los preceptos conceptuales de gestión integrada del recurso hídrico, socioecosistemas, pobreza, políticas públicas y ecología política, fundamentalmente.