Facultad de Ciencias Naturales y Exactas

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Miércoles, 24 Julio 2019 10:34

Confirmada presencia de parásito en Caracol Gigante Africano

Investigación realizada en Univalle confirma, por primera vez en Colombia, la presencia del parásito Angiostrongylus cantonensis, asociado al Caracol Gigante Africano.

 

Agiraldo A fulica

Lissachatina fulica recolectado en un parque urbano.
Fotografia: Alan Giraldo, grupo investigación en Ecología Animal. Universidad del Valle.

 

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El mito del caracol “venenoso”

Con el tiempo, en cierto modo, nos acostumbramos a verlos en los parques, jardines y demás zonas verdes de la ciudad. Aparecen desde la noche hasta la madrugada, especialmente cuando hay lluvias, disfrutando de la frescura y la humedad de la tierra, alimentándose con hierbas, restos vegetales, excrementos y demás desperdicios que encuentran a su paso.

Su aparición en el país provocó una explosión de información al respecto, sin embargo, en los barrios todavía se escucha hablar sobre caracoles venenosos. Se trata de un mito popular nacido, tal vez, por una mala interpretación de las declaraciones de los funcionarios de las autoridades ambientales.

Si bien es cierto que el Caracol Gigante Africano (Lissachatina fulica) puede albergar parásitos, específicamente nematodos (gusanos cilíndricos no segmentados) del género Angyostrongylus (A. costarricense y A. cantonensis); esto no lo convierte en un animal venenoso per se, sino en un vector, es decir, el portador del agente infeccioso.

Estos nemátodos se alojan en los pulmones, tejido muscular y en las secreciones de baba del caracol, y cuando entran en contacto con las personas, a través de vía oral, pueden desencadenar enfermedades como la angiostrongiliasis abdominal o la meningitis eosinofílica, según la especie de nemátodo que se aloje en la persona.

Dato mascotas: Si bien los perros y gatos pueden verse afectados por A. costarricense, causándoles angiostrongiliasis, una vez infectados no podrían trasmitirlo a las personas. No obstante, es importante tener cuidado cuando las mascotas están en una zona verde donde hay presencia del Caracol.

Investigación hecha en Univalle

Una investigación realizada por docentes y estudiantes del Departamento de Biología de la Universidad del Valle*, y recientemente publicada en la revista Infectio (Vol. 23 #2 de 2019) de la Asociación Colombiana de Infectología confirmó, por primera vez, la presencia de Angiostrongylus cantonensis, parásito causante de la meningitis eosinofílica, en el tejido pulmonar de Caracoles Gigantes Africanos en Colombia, específicamente en el puerto de Buenaventura, Valle del Cauca.

*El equipo investigador estuvo conformado por el Dr. Alan Giraldo, docente de Zoología y líder del Grupo de Investigación en Ecología Animal; el Dr. Andrés Castillo, docente del área de Genética y miembro del Grupo de Investigación en Genética Molecular Humana; los estudiantes del programa de maestría en Ciencias Biología, Diego Fernando Córdoba y del programa de Biología Camilo Garzón, pertenecientes al Grupo Ecología Animal.

Los investigadores recolectaron 19 individuos de L. fulica en la ciudad de Buenaventura, extrajeron el tejido pulmonar y utilizaron dos métodos de análisis: identificación visual por observación histológica (análisis de los tejidos de los órganos a nivel microscópico) e identificación a través de PCR convencional y en tiempo real (análisis de ADN).

El estudio arrojó como resultado que la tasa de detección alcanzada a través de la técnica de identificación visual mediante análisis histológico fue del 89%, mientras que usando la técnica de PCR convencional fue del 95% y de PCR en tiempo real fue del 100%, siendo confirmanda la presencia de este nemátodo en todos los caracoles examinados.

El profesor Andrés Castillo señala que “Se utilizaron 3 métodos, porque queríamos evaluar la eficacia de una PCR convencional en comparación con una PCR en tiempo real, además de tener como referencia la técnica histológica, ya que está ultima requiere mayor cantidad de insumos”.

 

 Fig 1 BW

Panel Superior: Larva L3 de Angiostrongylus cantonensis recolectada libre en tejido pulmonar de Lissachatina fulica.
A. Estructura en forma de varilla con terminaciones redondeadas en el estilete, B. Poro excretor, C. Bulbo esofágico, D. Ano, E. Terminación en punta fina.
Panel inferior: quistes de Angiostrongylus cantonensis en tejido pulmonar de Lissachatina fulica.
Fotografia: Diego Córdoba, grupo investigación en Ecología Animal. Universidad del Valle.

 
 

Riesgo y prevención

La alta tasa de reproducción de los Caracoles Gigantes Africanos en zonas urbanas, y su presencia en más del 70% del territorio nacional, pueden incrementar la probabilidad de exposición humana al parásito; es por ello que los investigadores sugieren a las autoridades que la meningitis eosinofílica sea considerada como una enfermedad emergente en el territorio nacional.

La meningitis eosinofílica es una enfermedad que produce la inflamación en la membrana que cubre el cerebro, con frecuencia está asociada a la presencia de ratones, pero en el país la meningitis suele ser atribuida a infecciones virales o bacterianas, sin asociarse a la presencia de A. cantonensis en relación con los Caracoles Gigantes Africanos, sin embargo, los resultados del estudio confirman la necesidad de que las entidades médicas estén alerta y preparadas para intervenir de manera oportuna en caso de que se llegue a desarrollar una “epidemia focal”.

El profesor Alan Giraldo manifiesta que existe una alta probabilidad de que en otras ciudades hay presencia de A. cantonensis y precisa que “La fase II de la investigación sería evaluar si lo que se encontró en estos 19 individuos de buenaventura es similar en otras localidades del Valle del Cauca o de País, ahí necesitamos una mayor muestra para construir un mapa de riesgo de exposición”.

Las precauciones frente a la presencia del Caracol en las diferentes zonas verdes son las recomendadas  por la autoridad ambiental -CVC- y, en caso de tener que manipularlos para hacer control con cal, usar guantes, gafas de protección, tapaboca y seguir las indicaciones de la autoridad Ambiental.