Facultad de Ciencias Naturales y Exactas

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Miércoles, 27 Junio 2018 13:43

Niños y adultos aprendieron de la ciencia con la Carpa de Melquiades


4.615 personas de distintas zonas del país (Valle del Cauca, Cauca y Antioquia), asistieron entre el jueves 21 y sábado 23 de junio a la Universidad del Valle Sede Meléndez, para aprender de Biología, Matemáticas, Física y Química, gracias a una muestra lúdica e interactiva de más de 40 experimentos.

La Carpa de Melquiades es una especie de vitrina a través de la cual la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de Univalle, apoyada por su Vicerrectoría de Investigaciones, expone proyectos científicos para acercar la ciencia a la ciudadanía.

Este año, de los 4.615 asistentes, 2.375 fueron estudiantes de 35 colegios entre los proyectos expuestos, hubo muestra de taxidermia (animales disecados) y botánica, rompecabezas, robótica, una bobina de Telsa, un generador de Van de Graaff, copas sonoras, péndulos acoplados, entre otros.

En cuanto a la física, Juan José Medina de grado once del Liceo Departamental, expresa que “desde hace tiempo venía estudiando el tema de la óptica en física, sobre la luz que era cómo podíamos ver las cosas, y aquí me explicaron que los colores no existen, sino que son reflejos de la luz sobre distintas superficies. Y también me gustaron los experimentos de la química con reacciones en las cuales cambian su color dependiendo del pH. Esto me parece importante en temas de criminalística o de detectives cuando analizan sustancias químicas, por ejemplo”, afirma el joven.

 

Santiago López y Jeison Arias, amigos y compañeros de décimo grado del Colegio Pedro Antonio Molina, cuentan que les gustó “la élice del ADN porque es muy creativa y hay que darle la vuelta para que se arme”. Pero también coinciden en la sorpresa que se llevaron cuando vieron la exposición de un carro inteligente que “tiene sensores que siguen una de las tres rutas que se le defina previamente y todo lo hacen con matemáticas”.

Para Dayana Angulo, siendo la primera vez que asiste al evento, considera que “es muy organizado, las explicaciones son claras para que la gente entienda los experimentos, y es apenas para que los estudiantes encuentren otras carreras distintas a las tradicionales, que también aportan, es decir, diferentes a la medicina, el derecho, ingeniería, etc.”.

Pero la pasión por la ciencia también viene de a cuatro. Tal es el caso de João Ealo y sus tres hijos, quienes expresaron alegría contando que los experimentos que más les había llamado la atención, eran los de “los de óptica, porque le toma a uno tiempo investigar; y los de los animales porque son raros”.  

 

 

“Había venido hace muchos años y veo que ha mejorado muchísimo y los experimentos están más detallados y el nivel de complejidad es suficiente para que un niño entienda, salvo los de química que considero tienen un nivel de complejidad un poco más alto”, señala Ealo.

 


Al igual que el padre, Miriam Viveros, madre de dos niños, asistió con ellos, y dejó en claro que “es una exposición muy organizada; y no es lo mismo que en el tiempo que uno estudió algo tan teórico y abstracto: ahora es muy concreto y son experimentos muy visuales para entender ese mundo tan grande que es la ciencia. Muy diferente que te lo digan en un libro a que te lo muestren cómo se hace”.

De esta forma, culmina una versión más de la Carpa de Melquiades, dejando una imagen de educación científica más allá de las aulas de una forma lúdica, y en la que se incluye a niños, jóvenes y adultos por igual.